Bután y el índice de Felicidad Nacional Bruta

Imagina por un instante que escuchas a alguien decir que el Gobierno de su país mide la riqueza y el desarrollo mediante un indicador llamado “Índice de FELICIDAD NACIONAL BRUTA“. De entrada, mirarías el calendario para confirmar que no es el día de los inocentes y que no estás siendo víctima de una broma pesada. Después te asegurarías que no se trata de un gag de uno de esos programas de humor de televisión que hacen sátira de los políticos. Por último, harías que alguien cercano a ti en ese mismo momento te pellizcase ligeramente para certificar que, efectivamente, estás despiert@. Una vez superadas todas las pruebas con éxito, llegarías a una inequívoca conclusión: quien está hablando debe ser, sin duda, uno de los 768.000 habitantes de BUTÁN.

 

BUTÁN, EL PAÍS DEL HIMALAYA

El Reino de Bután, como se denomina oficialmente, es una monarquía constitucional, con capital en la ciudad de Timbu. Tiene una superficie cercana a los 41.000 km cuadrados, algo así como Extremadura, Holanda o Suiza. Se independizó de la India en 1949 y su idioma (dzongkha) y su moneda (ngultrum) tienen nombres impronunciables.

Este país presenta, además, muchas otras características que me parece curioso destacar:

  • Es uno de los países más pequeños y con menor población del planeta.
  • El código civil, eje de su sistema legal, está basado en la religión mayoritaria de sus habitantes: el budismo.
  • Al rey de Bután se le conoce formalmente como Druk Gyalpo, que significa Rey Dragón.
  • El uso de la televisión y de internet estuvieron prohibidos hasta 1999, ya que se consideraba que un mal uso de ambos podía poner en peligro los valores tradicionales de la nación.
  • El deporte nacional es el tiro con arco.
  • El punto más alto de Bután es el Gangkhar Puensum (7570 m), mientras que el lugar más bajo se ubica en el río Drangme Chhu a 97 metros de altitud.​ Por si alguien se anima, la cima de Bután todavía no ha sido escalada.
  • Se han registrado más de 6200 especies de anfibios, aves, mamíferos, reptiles y plantas, lo que le convierte en uno de los países con más diversidad biológica del planeta.
  • La política de turismo está basada en los principios de sostenibilidad, evitando la afluencia masiva de turistas que puedan provocar consecuencias en su patrimonio, y que sea viable para la naturaleza, cultura y sociedad.
  • El monasterio de Taktshang (“nido del Tigre”), ubicado junto a un acantilado, es uno de los lugares más populares del país.

Pero, sin lugar a dudas, lo que más me llama la atención de este increíble país, es su inaudito…

 

ÍNDICE DE FELICIDAD NACIONAL BRUTA

Ante las críticas recibidas por la constante pobreza de su país, en 1972, el rey de Bután Jigme Singye Wangchuck creó el indicador FNB (Felicidad Nacional Bruta), el cual mide la calidad de vida de sus habitantes de manera más holística y psicológica que nuestro PIB (Producto Interior Bruto), únicamente referenciado a criterios económicos.

Este indicador se basa en la premisa de que el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo del desarrollo material y espiritual.

Los pilares básicos del modelo de la FNB son los siguientes:

  1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo.
  2. La preservación y promoción de la cultura.
  3. La conservación del medio ambiente.
  4. El buen gobierno

Parece claro que un indicador de este tipo debe ser muy difícil de calcular. De hecho, más que de un indicador cuantitativo, se trata de uno de tipo cualitativo. La medición se realiza a través de un cuestionario de 180 preguntas relativas a 9 ámbitos diferentes:

  1. Bienestar psicológico
  2. Uso del tiempo
  3. Vitalidad de la comunidad
  4. Cultura
  5. Salud
  6. Educación
  7. Diversidad medioambiental
  8. Nivel de vida
  9. Gobierno

Éstas son algunas preguntas del cuestionario:

  • “Definiría su vida como: a) Muy estresante, b) Algo estresante, c) Nada estresante, d) No lo sé”.
  • “¿Ha perdido mucho sueño por sus preocupaciones?”.
  • “¿Ha percibido cambios en el último año en el diseño arquitectónico de las casas de Bután?”.
  • “¿En su opinión, cómo de independientes son nuestros tribunales?”.
  • “¿En el último mes, con qué frecuencia socializó con sus vecinos?”.
  • “¿Cuenta usted cuentos tradicionales a sus hijos?”

Una vez procesada la información de las encuestas, a través de un complejo sistema de cálculo , se establece el nivel de felicidad de cada hogar y, por agregación, el del país. Posteriormente, se hacen comparaciones por distritos, por género, por edades, por ocupaciones, etc., analizando su evolución en el tiempo.

Es posible que estés pensando que todo esto está muy bien y que tiene hasta cierto punto de romanticismo, pero que nada más lejos de tu intención que irte a vivir a Bután. Yo, personalmente, pienso lo mismo. Pero sí que me hago una reflexión importante: ¿Son suficientes los indicadores de tipo económico que utilizamos en nuestras economías occidentales para medir el grado de bienestar de sus habitantes? O incluso a otros niveles: ¿Es suficiente con analizar la cuenta de resultados de una empresa para saber todo de ella? Y aún más: ¿Es suficiente con conocer el salario bruto anual de una persona para saber su grado de felicidad?

Está claro que la economía es un factor primordial en el bienestar de las personas, pero estoy convencido que a estas alturas ya todos sospechamos que no es suficiente. Esperemos que cunda el ejemplo de Bután en nuestras sociedades y empecemos a tener en cuenta otros criterios de análisis, además del económico. Nuestra felicidad bien lo merece.

¿Te apetece hacer un ejercicio?

Idea tu propio “Bután”.

Diseña tu propia encuesta respecto a aquello que es importante para tu felicidad. ¿Qué indicadores son claves para ti? Tener tiempo libre, pasar más tiempo con tus hijos, leer libros, hacer deporte, salir con tus amig@s, ir al cine o teatro, viajar,… Responde el cuestionario periódicamente y analiza cómo evolucionan los resultados. Puede que así te enfoques en aquello que te hace feliz y prescindas de actividades o personas que te distraen de ella.

Ya me contarás…

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4 comentarios sobre “Bután y el índice de Felicidad Nacional Bruta

  1. Esperemos que algún día por estas tierras exista algún gobierno que se preocupe sinceramente por la ciudadanía y no por enriquecerse y llenarse los bolsillos con sobres B. Pero es verdad que cada uno hemos de crear nuestro pequeño Bután y ser más conscientes de la vida y de como podemos disfrutarla mejor. Gràcias por tu blog.

  2. A veces, si podemos mirar (de forma valiente) nuestro Producto Interior Bruto, podemos acercarnos a la verdad, o sea, el índice de felicidad aumenta.

  3. Sempre he tingut molt clar que els diners no fan la felicitat. Recordo els millors moments de la meva vida i… no tenen res a veure amb els diners.
    Gràcies!
    Montse

  4. Pingback:Felicidad – Teseracto

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