Ho’oponopono: haciéndome responsable de lo que hay en mi vida

Érase una vez un psicólogo hawaiano llamado Dr. Ihaleakala Hew Len. Trabajó durante 4 años en el Hospital del Estado de Hawai, concretamente, en el peligroso pabellón donde encerraban a los locos criminales. Los psicólogos que trabajaban allí lo hacían bajo una enorme presión y no tardaban en enfermar o en presentar su dimisión. Se dice que las personas que pasaban por aquel pabellón caminaban con la espalda pegada a la pared por miedo a ser atacados por algún paciente. En fin, no parece el mejor lugar para trabajar, para vivir o para visitar.

Pero el caso del Dr. Len es bastante curioso. En los 4 años que estuvo trabajando allí nunca visitó a ningún paciente. Pidió poder disponer de una sala en el hospital, en la cual procedió a revisar los expedientes médicos de los enfermos. Mientras leía todos y cada uno de dichos expedientes, el Dr. Len trabajó sobre sí mismo y, a medida que lo iba haciendo, los pacientes comenzaron a curarse. Los que estaban atados con correas, recibieron permiso para andar libremente. Aquellos que estaban fuertemente medicados empezaron a reducir su medicación. Y aquellos otros que nunca hubieran tenido la posibilidad de ser liberados, empezaron a recibir el alta médica.

Como consecuencia de esto, el personal que trabajaba en el hospital empezó a disfrutar más con su trabajo, el absentismo y las dimisiones empezaron a ser historia. Poco tiempo después, aquel pabellón psiquiátrico fue cerrado por falta de enfermos.

Te preguntarás, ¿qué tipo de trabajo tan milagroso era ese que realizó el inigualable Dr. Len? En sus propias palabras, “yo simplemente estaba curando aquella parte en mí que los había creado”.

– Vamos a ver, Dr. Len, ¿puede explicarse un poco mejor, por favor? – pregunto yo.

– ¡Claro que sí! – responde él -. La total responsabilidad de nuestra vida implica todo lo que está en ella, por el simple hecho de estarlo. En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

– Si entiendo bien (que no es fácil para mí!), ¿me está diciendo que no solo soy responsable por lo que digo y hago yo, sino que también soy responsable de lo que dice y hace otra persona, por el simple hecho de estar en mi vida?

– ¡Justamente! Esta es la verdad: asumir la completa responsabilidad de tu vida quiere decir que todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas de cualquier forma es tu responsabilidad, porque está en tu vida. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que tú experimentas y no te gusta, está allí para que tú lo sanes. En el fondo, se podría decir que todo esto no existe en la “realidad”, sino solo como proyecciones que salen de tu interior. Por consiguiente, el problema no está en ellos, está en ti. Si quieres cambiarlo, tú eres el que tiene que cambiar.

– Pero Dr. Len – continuo yo -, esto no es solo difícil de entender, sino que también es muy difícil de aceptar!

– Echar la culpa a otra persona es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Si deseas mejorar tu vida, debes curar tu vida. Si deseas curar a alguien, incluso a un criminal mentalmente enfermo, debes hacerlo curándote a ti mismo.

– ¿Y cómo se cura uno a sí mismo? ¿Qué es lo que usted hace?

– Cuando miraba los expedientes de aquellos pacientes yo, simplemente, permanecía diciendo “LO SIENTO MUCHO” y “TE AMO”, una y otra vez.

– ¿Sólo eso?

– ¡Sólo eso! Sucede que amarse a sí mismo es la mejor forma de mejorarse a sí mismo y, en la medida que tú te mejoras a ti mismo, mejora tu mundo.

CÓMO PRACTICAR HO'OPONOPONO

Bueno, seguramente a estas alturas de la película estarás flipando. Te lo he explicado como un cuento, porque me ha parecido la manera más fácil de que siguieras leyendo y no lo dejaras a medias. Pero ahora debo decirte que el Dr. Len es un personaje real. Que creas o no la historia es cosa tuya. Mi objetivo no es convencerte de ello, solo que sepas de qué va este tema.

Ho’oponopono, en la lengua original de los hawaianos, significa “corregir un error” o “hacer lo correcto”

Según el Dr. Joe Vitale (conocido autor norteamericano, famoso entre otras cosas por ser una de las personas entrevistadas en el libro The Secret, de Rhonda Byrne):

“Con toda sinceridad, hablando en caminos espirituales, técnicas de cura alternativas, de dominio de la mente, todo lo que usted ya estudió, visualizó, puso en práctica, divulgó, enseñó, defendió, como afirmaciones, técnicas variadas de establecimiento de metas, de manifestación, ¿todo eso tiene efecto, trae satisfacción, funciona siempre, sin excepción?

Con certeza no. ¿Ya se preguntó por qué?

Porque son entretenimientos de la mente. Entretenimientos que le hacen pensar a usted que tiene el mando. Que usted puede pensar, hacer y manifestar. Pero la realidad es que usted no tiene el mando, el control. Los verdaderos milagros suceden cuando usted deja de lado los entretenimientos, los recursos acumulados de la mente, y confía en aquello que no forma parte de la charlatanería mental que se encuentra dentro de usted, su eslabón con lo Divino. Entonces, ¿como permitir que este eslabón se revele?

A través de este sistema, el Ho’oponopono“.

La teoría que hay detrás del Ho’oponopono dice que el intelecto no dispone de los recursos para resolver problemas, tan solo puede manejarlos. Y manejar no resuelve problemas. Al hacer el Ho’oponopono se invoca a la Divinidad, al Universo, (o como prefieras llamarlo) para que limpie y purifique el origen de estos problemas, que son los recuerdos, las memorias. Así se neutraliza la energía asociada a determinada persona, lugar o cosa. En el proceso esta energía es liberada y transmutada en pura luz por la Divinidad. Y dentro de la persona el espacio vaciado es llenado por esa misma luz.

En el Ho’oponopono no hay culpa, no es necesario revivir ningún sufrimiento, no importa saber el porqué del problema, de quién es la culpa, ni su origen. En el momento en que notes dentro de ti algo incómodo en relación a una persona, lugar, acontecimiento o cosa, puedes iniciar el proceso de limpieza, invocando:

“Divinidad limpia en mí lo que está contribuyendo para este problema.”

Entonces usa las frases de esta secuencia: 

“LO SIENTO. PERDÓNAME. TE AMO. GRACIAS”.

Repetidamente. En el orden que quieras. Destacando la que más te llegue en ese momento. Dejando que tu intuición te guíe.

  • Cuando dices “Lo siento” reconoces que algo (no importa saber el qué) penetró en tu sistema cuerpo/mente. Tú quieres el perdón interior por lo que te trajo aquello.
  • Al decir “Perdóname” estás pidiendo a la Divinidad que te ayude a perdonarte.
  • “Te amo” transmuta la energía bloqueada (que es el problema) en energía fluyendo, te vuelve a unir a la Divinidad.
  • “Gracias” es una expresión de gratitud, tu certeza en que todo será resuelto por el bien de todos los involucrados.

A partir de este momento lo que suceda después es determinado por la Divinidad. Puede que recibas una inspiración a hacer alguna acción, cualquiera que sea, o no. Si sigues con dudas, persiste en el proceso de limpieza y después, cuando estés completamente limpio, obtendrás la respuesta. Recuerda siempre que lo que ves mal en el prójimo también existe en ti. Todos somos Uno, por lo tanto, toda cura es auto-cura. En la medida en que tú mejoras, el mundo también mejora. Asume esta responsabilidad. Nadie más necesita hacer este proceso, solo tú.

TÉCNICA DE RESPIRACIÓN "HA"

El nombre “Hawai” significa “El soplo y agua del Divino”.

El proceso de respiración “Ha” es simple de hacer y cancela memorias.

Siéntate cómodamente, con los pies en el suelo y la espalda recta:

  • Inspira, contando mentalmente hasta 7.
  • Retén el aire, contando mentalmente hasta 7.
  • Expira, contando mentalmente hasta 7.
  • Mantén los pulmones vacíos, contando mentalmente hasta 7.

Repite el proceso 9 veces.

Mientras realizas todo el proceso de respiración, puedes juntar los dedos índice y pulgar de cada mano, formando un aro y entrelazarlos, como el símbolo del infinito.

Respira sin forzar.

Piensa en las palabras: “Lo siento. Perdóname. Te amo. Gracias”.

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5 comentarios sobre “Ho’oponopono: haciéndome responsable de lo que hay en mi vida

  1. Excelente. No es nada nuevo pero si una explicación valida. Lo siento. Perdoname. Gracias. Te amo. …

  2. Curioso recibir esto. Ayer yo me encontraba pensando y escribiendo… quizás tenga algo que ver:
    Hablamos de mundo y de los otros, nos llenamos la boca de cómo va de mal, de sus defectos, de sus problemas… Quizás, lo que tendríamos que hacer es entrar en el silencio e intentar encontrar soluciones, aunque sean a pequeña escala. Por ejemplo: empezando por nosotros mismos. Si cada uno de nosotros lo hiciera, seguro que todo funcionaría mucho mejor.
    ¡¡¡Probemoslo!!!

  3. Causalidad o “casualidad” pero estos ultimos dias estaba invertiendo mis energias en este mismo proceso, eso si, no es tarea facil porque a mi personalmente me agota energeticamente hablando, pero da resultado si realmente uno esta convencido.
    Valen, perdona igual es abuso de confianza, te agradeceria enormemente alguna pequeña orientacion respecto a como aprender a dosificar las energias.
    Gracias!

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