Catalunya: el derecho a crear su propia vida

Este es mi post número 28, desde que en el mes de septiembre de 2017 lancé mi blog “Crea2Vida!”. Todos mis artículos anteriores se han centrado en potenciar el cambio personal de aquellos que, por el motivo que sea, no están contentos con sus vidas. Directa o indirectamente, animo a las personas a salir de la zona de confort para adentrarse en el mágico mundo de lo desconocido, quien sabe si para encontrar el camino a la soñada Ítaca. El único requisito es querer cambiar hacia mejor la situación actual, aún a costa de correr riesgos en la aventura. No ha sido mi objetivo hasta ahora crear ningún tipo de polémica y menos de tipo político y puedo asegurar que lo seguirá siendo. Respeto a todos aquellos que no piensan como yo y agradezco a los que hacen lo mismo conmigo.

Pero como catalán de nacimiento que soy y viviendo el tiempo que me ha tocado vivir, no puedo evitar encontrar un paralelismo total en el deseo de cambio que pueda tener una persona concreta o en el que pueda tener una sociedad (o parte de ella) como la catalana. Y no me estoy refiriendo únicamente a los que persiguen la independencia de España, sino a todos aquellos que sueñan con dar un giro a esta sociedad en la que vivimos, plagada de injusticias, corruptelas y desigualdades. 

Para aquellos que no me conozcan, deciros que nací en Sabadell (Barcelona), hijo de madre madrileña y padre andaluz y actualmente estoy casado con otra madrileña. No tengo banderas en mi casa de ningún tipo. Aprendí a hablar en castellano pero actualmente soy totalmente bilingüe catalán-castellano. No milito en ningún partido político. Soy del Barça, pero me emocioné como el que más cuando España ganó su Mundial y sus Eurocopas de fútbol. Tengo amig@s o familia en Andalucía, Extremadura, Asturias, Valencia, Castilla-León, Madrid, Baleares, Canarias y, por supuesto, Catalunya.

Con esto quiero transmitir que estoy libre de cargas emocionales hacia España o Catalunya que me impidan mantener la necesaria objetividad que pretendo para poder aportar mi granito de arena a un conflicto que cada día se complica más y que, de no encontrar una solución al mismo en el corto plazo, causará cicatrices que tardarán muchos años en curarse. Aún estamos a tiempo de que esto no suceda.

UN PRECEDENTE ILUSIONANTE: EL 15-M

El 15 de mayo de 2011 pasará a la historia como el día en que la sociedad española despertó. Las plazas de muchas ciudades se llenaron de tiendas de campaña en las que muchas personas pasaron largas semanas hablando, debatiendo, soñando un cambio de modelo social, imaginando un mundo mejor. Otros muchos entre los que me incluyo, un tanto aburguesados ya por la edad o por la comodidad económica, asistíamos al espectáculo desde fuera, pero igual de ilusionados que los protagonistas más activos. Por fin, parecía que ya había llegado a su fin el aguantar un modelo económico que causaba muchas desigualdades y que los gobiernos de turno, fueran del color que fueran, no solo no corregían, sino que lo alimentaban. Era una especie de revolución francesa, pero sin necesidad de cortar cabezas a nadie. Hablando de franceses, el libro de Stéphane Hessel “Indignaos!” tuvo buena parte de la culpa de todo ello.

Pero el 15-M pasó y la sociedad no ha cambiado demasiado. El paro sigue a niveles vergonzosos, los sueldos no alcanzan a final de mes a muchas familias, muchos jóvenes han tenido que emigrar para tener oportunidades, sigue habiendo muchas viviendas vacías y gente sin vivienda, la corrupción ha hecho que la política huela a podrido, se han rescatado bancos, se han rescatado autopistas, se ha cambiado una familia real por otra, se han construido aeropuertos sin aviones, se ha creado una red de tren de alta velocidad totalmente ineficiente y desproporcionada, el sistema de pensiones está en quiebra (diga lo que diga el gobierno) y la presión fiscal ahoga a las familias y pequeñas empresas, mientras que las grandes se benefician de grandes desgravaciones y deducciones. Y lo único que queda de aquel 15-M fue el partido político de Podemos, una versión lejana y descafeinada de aquel movimiento social que no supo aprovechar la energía de cambio creada y que desde el principio ha estado relacionado con lo más oscuro de los regímenes políticos de Venezuela o Irán. 

Una vez más, nuestro gozo en un pozo. El sistema triunfa y se impone a la voz del pueblo. 

 

EL "PROCÉS" CATALÁN

Las manifestaciones independentistas del 11 de septiembre en Catalunya (Diada Nacional) siempre habían sido minoritarias.  Los partidos que realmente querían la independencia obtenían muy pocos escaños en las elecciones y la gran mayoría votaba a partidos que, si bien se definían como catalanistas, ni se planteaban la existencia de una Catalunya fuera de Espanya. Pero en junio de 2010 algo cambió. A raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional que recortaba el Estatut de autonomía votado en referendum por el pueblo catalán, la sociedad empezó a activarse y a reivindicar el derecho a ser respetada. A partir de ahí, las manifestaciones de las Diades de 2012, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017 han sido multitudinarias y mucha gente que hasta entonces se había mantenido al margen de movimientos políticos empezó a simpatizar con el independentismo. Pero la cosa no acaba aquí: más allá de la pura independencia, lo que la gran mayoría del pueblo catalán pide es el derecho a decidir su futuro, sea manteniéndose dentro de España, sea creando un estado propio en forma de República.

Es muy posible que algunos partidos se subiesen al carro del movimiento independentista para tapar sus vergüenzas de corrupción. Es el caso de Convergència i Unió. Pero el que afirme que este movimiento ha sido creado e instigado por esos políticos, o no ha pisado Catalunya en su vida, o no conoce a los catalanes, o miente como un bellaco. Bajo el paraguas independentista se han unido aquellos que tenían este sentimiento desde siempre con otros nuevos que han creído ver en este movimiento aquello que el 15-M quiso pero nunca llegó a ser.

Después de todos estos años, con su declaración de independencia testimonial incluida, la situación ha llegado a ser insostenible. La existencia de presos políticos (o políticos presos para quien lo prefiera), políticos exiliados y una tensión más que evidente en las calles hace aconsejable hacer un examen de conciencia para ver qué errores se han cometido por ambas partes y buscar, si es posible, la luz al final del túnel que dé lugar a una salida a esta compleja situación.

 

LOS "ERRORES" COMETIDOS

Pongo “errores” entre comillas porque no todo lo que se ha hecho mal ha sido por equivocación. Muchas de las acciones llevadas a cabo forman parte de una manera de hacer, de unos ticks autoritarios heredados que creíamos haber superado pero que están más vivos que nunca.

En mi modesta opinión, los errores cometidos por ambas partes han sido los siguientes:

ERRORES DEL GOBIERNO DEL PP DE MADRID

  • No todos los temas se solucionan solos, Sr. Rajoy. Algunas veces hay que actuar.
  • Un problema político se soluciona con política. Judicializar la política y pasar la patata caliente a los jueces solo ha servido para complicarlo todo y para que haya una percepción generalizada de que la separación de poderes en España es un mito.
  • Cuando las 3/4 partes de la sociedad catalana exige el derecho a decidir su futuro, argumentar que no está previsto en la Constitución parece un poco pobre.
  • Cuando la mitad (más o menos) de los catalanes opta por separarse de España, quizá lo más razonable sería ofrecer una propuesta interesante y no cerrarse en banda y decir, simplemente, que no es posible.
  • Cuando el “delito” que se ha cometido ha sido  organizar un referendum (aunque no fuese “legal”) no parece equilibrado liarse a palos con los votantes y encarcelar preventivamente a los políticos que lo organizaron.
  • Pensar que encarcelando a los líderes sociales y políticos catalanes se acabará con el movimiento secesionista en Catalunya supone la misma ceguera que pensar que la gente no leerá “Fariña” por haberlo prohibido o no escuchará a Valtonyc por haberlo procesado y encarcelado.
  • Repetir una mentira mil veces no la hace verdad: se puede hacer un referendum si hay voluntad politica, el modelo educativo catalán es muy reconocido y solvente y no adoctrina a niños y el modelo de pensiones no está garantizado para el futuro, está en quiebra y lo sabéis.
  • La televisión y la radio públicas catalanas pueden ser algo tendenciosas, no lo negaré. Pero al lado de lo que hace TVE y el resto de medios de comunicación “privados” afines al régimen, parece un juego de niños.
  • Predisponer al resto de España contra los catalanes por un puñado de votos es ruin. Pan para hoy y hambre para mañana.
  • Vetar las decisiones de un Parlamento soberano elegido por el pueblo no es democracia, sino todo lo contrario.

ERRORES DEL INDEPENDENTISMO

  • No se puede infravalorar la fuerza de un Estado en contra: el sistema es implacable.
  • Ha faltado (y continua faltando) explicar qué modelo de estado en detalle se persigue. Mucha gente necesita saber hacia donde va antes de aceptar empezar un viaje.
  • No parece razonable construir una nueva República en 18 meses y más teniendo en contra al estado del cual te quieres separar.
  • Europa es un club de estados. Apoyará sin fisuras a sus miembros con la única excepción de cuando vea peligrar sus finanzas. Es justo el caso contrario al de la independencia de Catalunya. Esperar el apoyo de Europa ha sido ilusorio.
  • Cuando el objetivo común es tan grande como la creación de un nuevo estado, enzarzarse en luchas de poder entre los partidos que lo pretenden es infantil, inútil y causa desánimo entre el pueblo.
  • No se puede pretender una separación de España con la mitad más uno de los votos. Tampoco con la mitad más uno de los escaños. Se necesita un consenso más amplio, una mayoría más holgada, para evitar que el nuevo estado nazca ya viciado.
  • Aunque si bien es cierto que las leyes deben ponerse al servicio de la sociedad y no al revés, es ingenuo pensar que si te las saltas no te va a pasar nada.

PLAN ESTRATÉGICO DE SALIDA DEL TÚNEL

 

Parece claro que si no nos queremos “hacer daño” deberíamos definir un plan estratégico de salida del embrollo en el que nos hemos metido, pero nunca debería a ser a costa de la derrota y la humillación del otro, ya que eso no conduce a nada.

Mi propuesta es la siguiente:

  • Anulación inmediata de las causas judiciales instadas contra políticos o líderes sociales independentistas, lo que conduciría a la salida de prisión de los que allí se encuentran y el retorno de los exiliados.
  • Propuesta por ambas partes de un equipo de mediadores internacionales, con resolución vinculante.
  • Realización de un referendum de autodeterminación en Catalunya en el 2019, desarrollando hasta entonces sendas campañas a favor y en contra de la independencia.
  • Propuesta de definición de los términos del referendum por parte del equipo de mediadores. A título de ejemplo:
    • Para que el sí tenga validez se necesita un 60% de los votos.
    • En caso de victoria del sí, el equipo de mediadores supervisará el proceso de separación amistosa.
    • En caso de victoria del no, no se podrá realizar un nuevo referendum de autodeterminación en un plazo inferior a 10 años.

Como dijo Einstein: “Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”. Parece ser que algún esfuerzo habrá que hacer por ambas partes para que cambie la situación, más allá de utilizar “toda la fuerza de la Ley” (y la que no es de la Ley) o de empecinarse en un camino plagado de minas que nos están amputando los miembros poco a poco.

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3 comentarios sobre “Catalunya: el derecho a crear su propia vida

  1. No estoy en absoluto de acuerdo con el separatismo de una provincia del Reino de España como es la Provincia de Barcelona. .El resto carece de importancia. Feliz día

  2. Interesante. Muy bien construido. Hace pensar y reflexionar sobre el tema. ¿Lo harán ellos? Me refiero a todos, los de aquí y los de allá.
    ¡Ojalá todo llegue a buen puerto!
    Gracias

  3. Sólo añadir que Hessel declaró que indignarse únicamente es un estado de ánimo. El título de su siguiente libro, Engagez_vous! (¡Comprometeos!), me parece mucho más sugerente, lo que realmente debe hacerse es despertarse, informarse, liberarse de creencias impuestas por intereses que casi nunca se corresponden con los nuestros (pero si siempre con los “suyos”) y exigir los niveles de veracidad y honradez que nunca deberían haber desaparecido. Despertemos nuestro espíritu crítico, pensemos por nuestra cuenta y formémonos una opinión propia e informada sobre nuestro entorno.

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