Curar con la mente

Si ya tienes una “cierta” edad (como yo) es bien seguro que recordarás a un sujeto que se hizo famoso a mediados de la década de los 70 por salir en televisión con la ardua tarea de doblar cucharillas o parar relojes, únicamente con el poder de su mente. Lo más curioso de todo es que muchas personas aseguraban que ellos también habían sido capaces de tales hazañas mientras seguían las instrucciones en directo a través de la pantalla. En mi familia no recuerdo a nadie que lo consiguiera (o ni siquiera que lo intentara), con lo que nunca me formé una opinión concreta sobre estos hechos, a todas luces extraordinarios. Ni creía, ni dejaba de creer. En definitiva, la posición más cómoda.

Muchos años después, paseando entre libros en el Mercat de Sant Antoni de Barcelona, me llamó la atención uno que se titulaba “Curar con la mente: despierta tu capacidad para sanar”, firmado por el mismísimo Uri Geller y la periodista y psicoterapeuta Lulú Appleton. Supongo que fue mi curiosidad infinita y el convencimiento de que la mente humana es mucho más de lo que creemos conocer lo que me hizo comprarlo y leerlo seguidamente. Para mi sorpresa, el libro es un compendio de sabiduría alejado de espectáculos circenses como el de las cucharas y los relojes. Lo leí con mucho afán entonces y lo estoy volviendo a leer con el mismo o mayor interés en estos mismos momentos. Necesito saber mucho más acerca del funcionamiento de nuestro tesoro más preciado y a la vez desconocido: nuestra mente.

URI GELLER: EL PERSONAJE

Uri Geller nació en Israel en 1946. Desde bien pequeño fue consciente de su habilidad para doblar metales con la mente, lo cual le sirvió para hacerse rico peregrinando por las televisiones de medio mundo. Pero con el tiempo empezó a preocuparse más por conocer el porqué de su don, el porqué del funcionamiento de su extraordinaria mente y, por extensión, de la mente humana, en general. Geller afirma que “para potenciar al máximo su capacidad y hacer que funcione correctamente, la mente debe estar abierta”. Así es como te pido que leas este post, con una mente abierta.

INTERRELACIÓN CUERPO-MENTE

Creo que a estas alturas ya nadie niega que muchas de las enfermedades que padecemos son creadas por la propia mente humana. Las llamamos psicosomáticas. Me reconozco ignorante en la materia y desconozco cuántas ni cuáles son estas enfermedades, pero te confieso que en mi fuero interno sospecho que son muchas más de las que podríamos imaginar. Y si esto es así, ¿por qué no va a funcionar también al revés? Es decir, si la mente es capaz de crear un cuerpo enfermo, ¿por qué no va a ser capaz también de sanarlo?

Geller, en su libro, afirma también que “ni la más sofisticada medicina del mundo es, sin embargo, capaz de curar el cuerpo si el paciente no coopera con su actitud mental, la cual, por otra parte, es capaz de tener un efecto devastador sobre su salud física”

Uno de los términos con los que más coincido es el de la “curación holística”. ¿Qué quiere decir? Simplemente, tratar al individuo en su globalidad, no fijándose en la enfermedad y en su evolución, sino en las consecuencias que ésta tiene en todo el ser. Por desgracia, la medicina occidental, que tantos éxitos está cosechando en los últimos años, sigue centrándose mucho más en la enfermedad, en el órgano dañado, mientras que otro tipo de terapias llamadas alternativas o complementarias toman en consideración al individuo en su totalidad. Pero no quiero abrir ningún tipo de polémica en este sentido, al contrario. Tal y como dice Geller, “creo que ha llegado el momento de reconocer el valor de las antiguas sabidurías sin descartar las nuevas. Desechar unas en favor de las otras sería ignorar los logros de nuestras mentes más brillantes, del mismo modo que sería un acto de locura relegar la sabiduría acumulada durante siglos”.

LOS CUATRO CUERPOS ENERGÉTICOS

Si pudiésemos ver la energía, nos daríamos cuenta que absolutamente todo lo que hay en el universo está lleno de ella. Incluso hasta los pensamientos y los sentimientos son pura energía, con lo que te conviene cuidarlos al máximo, ya que las consecuencias que pueden acarrear, aunque invisibles, pueden ser muy notables, en uno u otro sentido.

La tendencia de nuestra sociedad a considerar únicamente como real aquello que puede “ver y tocar” hace que se nos pasen por alto muchas cosas que son igual de reales pero que para muchos simplemente no existen. Con relación al ser humano, cabe señalar la existencia de 4 cuerpos energéticos:

  • Cuerpo de energía física.
  • Cuerpo de energía mental.
  • Cuerpo de energía emocional.
  • Cuerpo de energía espiritual.

La verdadera curación radica en el restablecimiento de la integridad de la persona, lo que implica reequilibrar los cuatro cuerpos de energía.

AUTOCURACIÓN: PROTEGERSE CON LA MEDITACIÓN

En el libro al que he estado haciendo referencia todo el tiempo hay un ejercicio de meditación enfocado a la autocuración que me ha parecido muy interesante. Tanto si estás enferm@ como si, simplemente, hay algo que no funciona del todo correctamente en ti, te recomiendo que lo pongas en práctica.

“Relájate, respira hondo y medita.

Piensa en las distintas partes de tu cuerpo que se han visto afectadas por la enfermedad. Habla una por una con ellas. Diles que vas a eliminar todo el estrés y las tensiones que han estado constriñéndolas para que vuelvan a funcionar bien.

Crea una imagen de esa tensión. Imagínala como una masa de color chillón que resuena de manera escandalosa y altera todo lo que entra en contacto con ella. A continuación, imagina que ese color destructivo inunda tu cuerpo y tu mente, llenando todas sus zonas con su pesadez opresiva. Experimenta esa sensación de la forma más vívida posible y reténla unos minutos para que así puedas recordar en cualquier momento lo desagradable que es albergar tanto estrés. Fíjate en como te traba. Estira los dedos igual que si fueras a tocar el piano y advierte la pesadez de las articulaciones. Separa los brazos del cuerpo como si te dispusieras a ponerlos en alto y repara en la rigidez que causa la obstaculización del flujo de energía.

Ahora habla a esa tensión y dile con suavidad y firmeza a la vez que es hora de que abandone tu cuerpo y mente. Observa ese color, tan subido y antimaterial, cuando empieza a salir de ti. Mientras se concentra en una nube encima de tu cabeza, fíjate en que tu propio color natural vuelve, inundando todo tu ser de esplendorosa salud. En cuanto el último residuo de tensión te haya dejado, captúralo en la nube de color chillón y mándala lejos. Mírala alejarse, flotando por el horizonte, hasta perderse de vista.

Ahora puedes curar todas las partes de tu cuerpo. Visualízalas una por una como si hubieran estado dormidas. Diles que vas a aportarles energía para que vuelvan a estar pletóricas de vida y salud. Asegúrales que eres capaz de suministrar esa energía. Imagina que tiendes la mano hacia el interruptor de una luz. Hasta que lo tocas, la bombilla está apagada, no es que esté rota. Simplemente necesita una inyección de la clase de energía precisa para iluminar la habitación.

Deténte, una tras otra, en todas las partes de tu cuerpo que necesitan ser vigorizadas e inúndalas con luz curativa. Cuando hayas terminado, repara en la nueva sensación de salud que te llena a rebosar -cuerpo y espíritu- y, entonces, saboréala.

Prométete que vas a mantener ese efecto defendiéndote contra la invasión del estrés y la tensión. Asegúrate que preservarás tu  salud con tenacidad”.

 

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8 comentarios sobre “Curar con la mente

  1. Este artículo me parece muy importante e interesante y el haber leído sobre este tema me recuerda un libro que leí hace tiempo llamado: Caminando con la enfermedad ahorita no recuerdo el autor pero tiene que ver con la sanación. siga publicando este tipo de articulos ya que de ellos aprendemos sobre nuestro organismo y funcionamiento de nuestras mentes. Gracias por el aporte.

  2. Excelente,siempre he tenido ese convencimiento y he practicado ese tipo de terapias en mi y en otras personas y me ha dado resultado.Así como tenemos el poder para enfermarnos, tambien lo tenemos para curarnos.

  3. Exelente tema, me encantó, siga publicando estos temas y los seguiré por este medio para aprender de personas como uds que ayudan al mundo con sus conocimientos

  4. Muy bueno hacer saber a la gente el poder que tiene la mente para el bien y para el mal hacia nosotros mismos, gracias…

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