Obstáculos para el cambio personal

Solo con que te fijes un poco, verás que hay infinidad de personas que no están conformes con sus vidas. Los motivos son de todos los colores: por una mala situación económica, por un trabajo poco motivante, por estar atad@ a una relación poco satisfactoria, por las injusticias que se ven en el mundo,… Hay una oración atribuida al teólogo, filósofo y escritor estadounidense de origen alemán Reinhold Niebuhr que dice así:

Señor, concédeme SERENIDAD para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, FORTALEZA para cambiar lo que soy capaz de cambiar y SABIDURÍA para entender la diferencia.

Serenidad para aceptar no quiere decir resignación. Quiere decir que tú no puedes cambiar eso que tanto te disgusta o que quizás no puedes hacerlo AHORA. Acepta que el mundo no siempre es perfecto (al menos para los ojos de cada uno) y confía en que cada vez sea un poco mejor.

Fortaleza para cambiar aquello que sí puedes cambiar. ¿Por qué fortaleza? Pues porque habitualmente no es fácil, requiere un esfuerzo importante. Pero se pueden cambiar muchas más cosas de las que creemos a simple vista. Y si no te lo parece, solo tienes que observar lo que han hecho otras personas a lo largo de la historia. Y no solo Gandhi, Mandela o la Madre Teresa de Calcuta, seguramente también tu vecina, tu compañero de trabajo o Proactiva Open Arms. Hay ejemplos de fortaleza por todos lados, dignos de admiración.

Sabiduría para entender la diferencia. Que no te dejen indiferente las injusticias que ves a diario en el mundo, pero focalízate y centra tus energías en aquello que puedes cambiar. Después ya te ocuparás del resto.

Lo DIFÍCIL se consigue, lo IMPOSIBLE se intenta

¿QUÉ ES LO QUE NOS IMPIDE CAMBIAR?

Hay una serie de circunstancias que actúan como verdaderos obstáculos al cambio personal, como muros casi imposibles de franquear. Aquí tienes una pequeña lista de ellos, pero seguro que hay muchos más:

DESCONOCER QUE SÍ SE PUEDE CAMBIAR

La familia en la que hemos nacido, el efecto limitante de (algunas) religiones, la pobreza o la ignorancia son algunos de los factores que hacen que muchas personas no se plantean cambiar sus vidas porque, simplemente, no saben que se puede. Si tú eres una de ellas o si conoces a alguien en esta situación, prueba a hacer pequeños cambios y verás como funciona.

INERCIA

Imagina un gran barco, navegando por el mar. Aunque parase motores de golpe, la fuerza de la inercia le permitiría avanzar un largo trecho hasta detenerse finalmente. Pero es esa misma inercia la que también le impediría cambiar de dirección repentinamente, la que le “obligaría” a seguir en el mismo camino por el que va. Pues a las personas nos sucede más o menos lo mismo.

URGENCIA vs. IMPORTANCIA

Nos pasamos el día atendiendo urgencias, apagando incendios. Parece que nada puede esperar, todo es para ayer. Seguramente no tenemos mucho margen para que esto cambie, pero lo que es seguro, es que si no somos capaces de buscar tiempo para atender los temas importantes de nuestras vidas, nada relevante cambiará en ellas. 

MIEDO AL FRACASO

Cuentan que Thomas Alva Edison “fracasó” 1.000 veces antes de dar con la bombilla incandescente que andaba buscando. También dicen que los americanos “fracasan” 10 veces antes de crear una empresa exitosa. Mejor que pongas siempre la palabra “fracaso” entre comillas y que para ti sea sinónimo de “aprendizaje”, mejor te irá.

NO VALORAR NUESTROS TALENTOS

Si no somos capaces de descubrir y valorar nuestros talentos, aquello que mejor hacemos, la probabilidad de que los pongamos al servicio de nuestra vida será escasa. Para mí, la felicidad es dedicar tu vida a aquello para lo que has nacido y esto está directamente relacionado con tus dones y talentos.

NO SABER HACIA DÓNDE IR

Si eres de los afortunad@s que ya sabe hacia dónde quiere ir, aunque no hayas iniciado aun el viaje, tengo que felicitarte y decirte que lo más importante está hecho. Cuando consideres que es el momento oportuno, haz las maletas y emprende el camino hacia tu Ítaca particular.

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